Daniel Ramos González era salmantino de pura cepa. Realizó sus estudios de medicina en la Universidad de Salamanca y el MIR en Valladolid para desarrollar el resto de su carrera profesional como oftalmólogo en el Hospital Universitario de Salamanca. Conocí a Daniel en los años 90 cuando yo vine desde Asturias a Salamanca. Por razones laborales, en esa época, Daniel iba con mucha frecuencia a Valladolid. Desde el primer momento vi en Daniel a una persona despierta, de mente ágil y pragmática.

Comenzamos en Salamanca casi al mismo tiempo una trayectoria profesional que duró hasta su final en la sanidad privada, al principio, y después en la sanidad publica. Nos unimos en sociedad para la cirugía refractiva, que a mí no gustaba, en la cual Daniel era un MAESTRO. Poco después se incorporó al HUSA, primero con contratos de guardias y luego consolidó la plaza de especialista de oftalmología en el SACYL. Se integró en el grupo de retina que habíamos creado recientemente y lo hizo con entrega e ilusión. Y como era de esperar, dadas sus habilidades, llegó a ser  también un maestro en este área.

Convivimos durante mucho tiempo y compartimos alegrías y pesares; siempre  mantuvimos una relación de afecto sincero y de confianza mutua.

Sus habilidades quirúrgicas le permitían “tocar todos los palos”. Lo veíamos operar glaucomas, cataratas, retinas, refractiva……. Y siempre   con resultados impecables. Eras un gran profesional y un excelente compañero.

Lo vi unos días antes de su marcha lleno de vida y de proyectos, ese día estaba alegre  y tengo su imagen, con su sonrisa, incrustada en la retina; aún no me creo y nadie nos creemos que no esté aquí. No hubo tiempo de despedidas; se ha ido muy pronto, adelantado a todos y su recuerdo permanecerá por todo lo que ha hecho.

Lo recordaremos  cuando trabajaba,  cuando hablaba, cuando cantaba mientras operaba, cuando se enfadaba, cuando corría sin parar… Su imagen y su fuerza permanecerá en la Oftalmología de Salamanca.

Siempre fue un miembro muy activo y querido en SOFCALE; Daniel siempre estaba  y participaba  en todas las reuniones,  desde el inicio de nuestra sociedad.

Todos los compañeros de Daniel estamos orgullosos de haberlo conocido, de convivir  día a día , de  formar parte de su vida y lo echamos y echaremos de menos continuamente; siempre estará en nuestro corazón.

Lamentamos mucho su ausencia y esta pena compartida entre todos nosotros la trasladamos a su familia .

Estas palabras quieren honrar a Daniel Ramos González, un brillante oftalmólogo

y excelente deportista mientras nos acostumbramos a su falta

Tus compañeros del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Salamanca y de la SOFCALE

 

María Ángeles de Santiago Rodríguez